Grafito y papel
Empece donde empieza todo: un lapiz y una hoja. Sin poder deshacer, dibujas distinto. Piensas la línea antes de trazarla porque sabes que se va a quedar ahi.
Quien dibuja esto
Mis obras analógicas están hechas por completo a mano sobre papel, con grafito, tinta y técnicas tradicionales. Cada línea es definitiva. Cada decisión cuenta.
Nada de ratón. Solo herramientas que mantengan la sensibilidad, la presión y la fluidez natural del dibujo. No es una mania: un ratón convierte el trazo en una serie de clics, y ahi se pierde justo lo que hace que un dibujo parezca vivo.
Dos medios, una misma esencia: preservar la conexión directa entre la mano y la obra. El papel me obliga a comprometerme, la tableta me deja probar. Pero el gesto que sale de la muneca es el mismo en los dos.
Porque el arte no esta en la herramienta, sino en mantener vivo el gesto auténtico del dibujo.
Como llegue aquí
Empece donde empieza todo: un lapiz y una hoja. Sin poder deshacer, dibujas distinto. Piensas la línea antes de trazarla porque sabes que se va a quedar ahi.
La tinta subio la apuesta. El grafito perdona, la tinta no. Aprendi a trabajar con esa presión y resulto que mejoraba todo lo demas: cuando no puedes corregir, decides mejor.
Pase al digital solo cuando encontre una forma de no traicionar el trazo. La tableta registra la presión y la inclinacion; el ratón no registra nada. Por eso puse la norma y no la he roto.
Ya no elijo entre analógico y digital: elijo según lo que pida la pieza. Un retrato pide grafito. Una ilustración con veinte versiones pide tableta. La mano es la misma.
Cojo pocos encargos a la vez para poder darle vueltas a cada uno. Si te interesa, escribeme y te digo con sinceridad cuando podria ponerme.
Siguiente paso
La galería tiene el trabajo completo, ordenado por técnica. Si algo te encaja, desde ahi se llega al formulario en un clic.
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